En una reunión alguien dice: “¿Y si le metemos IA a esto?”.
El equipo se emociona, prototipa, conecta un modelo y avanzan.
Pero casi nunca aparece la pregunta importante:
¿Cómo sabremos si esto funciona de verdad y aporta valor?
No son una métrica técnica. Son la herramienta que devuelve control al Product Manager y convierte la IA en valor real para el usuario y el negocio.


Los AI evals son sistemas que te permiten evaluar el comportamiento de tu modelo de IA con criterios que tengan sentido para tu producto. No se quedan en si el modelo acierta, sino en si está resolviendo el problema correcto.
Un AI eval no tiene que ser algo sofisticado. Puede empezar con algo así:
Simple, concreto y centrado en el valor. Lo que importa no es lo técnico, sino el propósito.
Tres pasos prácticos si eres PM y estás trabajando con IA:
Antes de hablar de fine tuning o modelos, define qué salida sería útil para el usuario y qué errores no puedes permitirte. Esta alineación inicial es oro.
Incluye ejemplos típicos, edge cases, respuestas malas y escenarios críticos. Haz que sean versionables y reutilizables igual que tus tests.
Evalúa desde el principio. No esperes a tener el modelo cerrado. Los evals te permiten comparar versiones, tomar decisiones y evitar semanas de trabajo perdido.
Trabajar con IA no va de preguntarse “qué podemos hacer con este modelo”.
El verdadero salto ocurre cuando el equipo se pregunta:
“Qué queremos lograr y cómo sabremos si lo estamos logrando”.
Este cambio convierte al PM en alguien que no solo observa la IA, sino que la dirige. El producto recupera claridad. El equipo recupera criterio. Y cada iteración tiene sentido.
Meter IA ya es fácil.
Lo difícil es que esa IA tenga propósito, impacto y un estándar claro de calidad.
Ahí es donde los AI evals marcan la diferencia.Son la herramienta que te permite definir, medir y liderar.Y sobre todo, te permiten construir productos con IA que realmente funcionan, no solo que impresionan.